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Las estrellas de mar

Había una vez… un escritor que vivía en una tranquila playa, cerca de una colonia de pescadores. Todas las mañanas iba a caminar por la orilla del mar para inspirarse y las tardes las concurría en su casa escribiendo. Cierto […]

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El pescador

En cierta ocasión un alto ejecutivo estaba paseando por una bonita playa vestido con sus bermudas (de marca), sus gafas de sol (también con marca muy visible), su polo (con mucha marca), su gorra (con marca destacada), su reloj (de […]

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Sobre la naturaleza de la mente

En el siglo XIX un gran maestro tenía un discípulo particularmente obtuso. El maestro le enseñaba una y otra vez, tratando de introducirlo a la naturaleza de su mente, sin resultado. Finalmente, un día se enfureció y le dijo:

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Sobre los cambios

Estoy escribiendo la historia de mi vida con cada uno de los “hoy.” Me estoy desplazando en la dirección correcta?. Si no, tal vez necesite hacer algunos cambios. No puedo hacer nada para cambiar el pasado, excepto dejar de repetirlo […]

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Ver más allá

Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores a la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una […]

 

Serás un triunfador

Cuando el egoísmo no limite tu capacidad de amar,
cuando confíes en ti mismo aunque todos duden de ti,
y dejes de preocuparte por el que dirán.

Cuando tus acciones sean tan concisas
en duración como largas en resultados.

Cuando puedas renunciar a la rutina
sin que ello altere el metabolismo de tu vida.

‘, ‘

Cuando sepas distinguir la sonrisa de la burla
y prefieras la eterna lucha que la compra de la falsa victoria.

Entonces, sólo entonces, serás triunfador.


FRASE PARA ACOMPAÑARTE EN LA SEMANA:
"Creer firmemente que es posible,
es el primer paso para empezar a cambiar"
(D.C.)

Cuando el ser espontáneo te libere del método.
Cuando actúes por convicción y no por adulación.

Cuando puedas ser pobre sin perder tu riqueza
y rico sin perder tu humildad.

Cuando sepas perdonar, tan fácilmente como ahora te disculpas.
Cuando puedas caminar junto al pobre sin olvidar que es un hombre
y junto al rico sin pensar que es un Dios.

Cuando sepas enfrentarte a tus errores
tan fácil y positivamente como a tus aciertos.

Cuando halles satisfacción compartiendo tu riqueza.
Cuando sepas manejar tu libertad
para pensar, hablar, leer, escribir
y hasta escuchar sin caer en los excesos.

Cuando sepas obsequiar tu silencio
a quien no te pide palabras,
y tu ausencia a quien no te aprecia.

Cuando ya no debas sufrir para conocer la felicidad
y no seas ya capaz de cambiar tus sentimientos o tus metas por el placer.

Cuando no trates de hallar respuesta en las cosas que te rodean,
SINO EN TU PROPIA PERSONA.

Cuando aceptes los errores.
Cuando no pierdas la calma

La causa del líder

El líder es un guerrero que se mantiene atento, nunca deja de luchar por su causa, no conoce batallas perdidas y encuentra en la lealtad una de sus más grandes armas, porque no camina por el sendero de la violencia, porque su causa no es encontra de nadie , sino a favor de lo que cree. Sé valiente, atento, sereno pero sobretodo leal.

‘, ‘Frente a él, como una sombra que se esconde en lo oscuro, hay una legión de anti-líderes, que no conocen la amistad, solo tienen aliados que se juntan para degradar las causas nobles, no buscan la felicidad, porque no creen en ella, en cambio sí encuentran satisfacción en el egoísmo, y su efímero placer.


El lider camina solo, no compromete a nadie, no busca adeptos ni aduladores, porque cree tanto en su destino, como en su camino, que a pesar de que pueda pasar por "lugares" desagradables, sabe que en ellos, puede encontrar belleza y debe continuar sin rendirse, ecsuchando y sintiendo.
Él conoce a las personas, porque no las juzga, porque pone atención no sólo a lo que dicen, sino también a lo que quieren decir, sólo escucha prudente, como un ciego frente a la montaña.
Sabe que todos los caminos son iguales, tienen un inicio y un final; lo que los hace diferentes es el sendero que trazamos para ir de un extremo al otro; hay hermosos "paisajes", plenos de alegría, vida y sabiduría.
Esos lugares están en los corazones de las personas, aquellas que reflejan en sus miradas un atisbo del porvenir, y saben que la vida es maravillosa.
(Texto provisto por Carlos J., Monterrey, México – Fuente / autor sin precisar).

Una Frase para acompañarte en la semana
"Detrás del miedo
siempre está el pedido de amor"

Nuestra capacidad de brillar

(Extractos del libro "Volver al amor" de Marianne Williamson, basado en los principios de Un curso de Milagros;
Ediciones Urano; Colección Books4pocket)
Nota: este texto menciona el concepto de ”Dios”. Puedes cambiarlo por el que mejor funcione para ti.
A los ojos de Dios, todos somos perfectos y tenemos una capacidad ilimitada de expresarnos brillantemente. Digo capacidad ilimitada y no potencial ilimitado porque este último concepto puede ser peligroso si lo utilizamos para esclavizarnos a nosotros mismos, para vivir en el futuro y no en el presente y para sumirnos en la desesperación comparándonos constantemente con lo que creemos que podríamos ser.
Mientras no seamos maestros perfectos, es imposible por definición que vivamos a la altura de nuestro potencial, que siempre será algo que sólo podemos alcanzar más adelante.

‘, ‘

Se trata de un concepto que puede hundirnos en la impotencia personal. Si nos centramos en el potencial humano seguiremos siendo impotentes. Centrémonos en la capacidad humana, que se expresa en el presente. Es inmediata. La clave no está en lo que tenemos dentro, sino en lo que estamos a dispuestos a reconocer de lo que tenemos dentro. No tiene sentido esperar a ser perfectos en todo lo que hacemos, o maestros iluminados, o doctores en filosofía de la vida, antes de abrirnos a lo que somos capaces de hacer ahora.
Por supuesto que hoy no somos tan buenos como seremos mañana; pero, ¿cómo vamos a llegar a la promesa de mañana sin hacer algo hoy? Recuerdo haberme pasado años tan preocupada por las opciones que me ofrecía la vida, que no me movía. Estaba paralizada por tantas posibilidades. No podía imaginarme qué camino me llevaría a la realización de mi ”potencial”, ese glorioso mito neurótico que siempre estaba ahí esperando, precisamente enfrente de todo aquello que yo podía manifestar en el presente.
Por ello, me sentía siempre demasiado asustada para moverme. Y el miedo, por supuesto, es el gran traidor del Yo. La diferencia entre las personas que ”viven su potencial” y las que no lo hacen no es la cantidad de potencial que poseen, sino la cantidad de permiso que se dan a sí mismas para vivir en el presente.
Somos la generación adulta. Tenemos cuerpos adultos, responsabilidades adultas y profesiones adultas. Lo que a muchos de nosotros nos falta es un contexto adulto para nuestra vida, en el que nos demos permiso para brillar, para florecer plenamente, para mostrarnos poderosamente en el presente sin temor de no valer lo suficiente.
Esperar un futuro próspero es una manera de asegurarnos que jamás llegue. Un adolescente sueña con lo que será. Un adulto se regocija en el presente.
Una vez tuve una terapeuta que me dijo que mi problema era que quería ir directamente del punto A a los puntos X, Y y Z y parecía incapaz de moverme del punto A al punto B, de ir paso a paso.
Es mucho más fácil soñar con el punto Z que moverse realmente hasta el punto B. Es más fácil practicar nuestro discurso al recibir el Oscar que ponerse en marcha y acudir a clases de interpretación.
Con frecuencia tenemos miedo de hacer algo a menos que sepamos que podemos hacerlo perfectamente bien. Pero al Carnegie Hall (teatro) se llega practicando.
(…) Creo que la razón de que la gente hoy no tenga tantas aficiones como solía tener en generaciones pasadas es que no podemos soportar hacer nada en lo que no seamos fabulosos. Hace varios años empecé a tomar otra vez lecciones de piano, después de haber tocado durante muchos años cuando era niña. No soy Chopin, pero el solo hecho de tocar tuvo para mi un gran efecto terapéutico. Vi muy claramente que no hay que ser un virtuoso en todo para ser un virtuoso en la vida. Esto último significa cantar; pero no necesariamente cantar bien.
Casi todos nos sentimos en algún nivel como caballos de carreras que muerden el bocado y se agolpan contra el portón, esperando y rezando para que alguien venga a abrirnos la puerta y podamos finalmente correr. Sentimos tanta energía reprimida, tanto talento inmovilizado… En nuestro corazón sabemos que nacimos para hacer grandes cosas y tenemos un miedo profundo de desperdiciar nuestra vida.
Pero la única persona a quien podemos liberar es a nosotros mismos. La mayoría lo sabemos. Nos damos cuenta de que la puerta cerrada con llave es nuestro propio miedo. Pero a estas alturas hemos aprendido que en algún nivel nuestro terror de avanzar es tan grande que se necesitaría un milagro para liberarnos.
El ego quisiera que naciéramos con un gran potencial y muriéramos con un gran potencial. En medio hay un sufrimiento cada vez mayor. Un milagro nos deja en libertad para vivir plenamente en el presente, para liberar nuestro poder y reclamar nuestra gloria. "El infierno es lo que el ego hace del presente". (…)

FRASE PARA ACOMPAÑARTE EN LA SEMANA:
"Ha llegado el momento de que todos nos pongamos de pié
y aplaudamos al que hace,
al que alcanza,
a ese que reconoce el desafío, y hace algo al respecto"
(Vincent Lombardi)

Autenticidad

Una profesora muy joven, que viajó de Polonia a Brasil, impartió un seminario y, con mucha lucidez, aportó puntos importantes para la reflexión de su auditorio.

Ella dijo lo siguiente:

"Ya viví lo suficiente para presenciar tres períodos distintos en el comportamiento de las personas.

‘, ‘

El primero lo viví en la infancia, cuando aprendí de mis padres que era preciso ser.

Ser honesta, ser educada, ser digna, ser respetuosa, ser amiga, ser leal…

Algunas décadas más tarde, fui testigo de la fase del tener.

Era preciso tener.

Tener buena apariencia, tener dinero, tener status, tener cosas, tener y tener

En la actualidad, estoy presenciando la fase del "haz-de-cuenta".

Analizando este punto de vista, llegaremos a la conclusión de que hoy, muchas personas hacen de cuenta que todo está bien.

Padres hacen de cuenta que educan, profesores hacen de cuenta que enseñan, alumnos hacen de cuenta que aprenden, profesionales hacen de cuenta que son competentes, gobernantes hacen de cuenta que se preocupan con el pueblo y hay pueblos que hacen de cuenta que lo creen.

Personas hacen de cuenta que son honestas, líderes religiosos que se hacen pasar por representantes de Dios y fieles que hacen de cuenta que tienen fe.

Enfermos hacen de cuenta que tienen salud, maleantes hacen de cuenta que son dignos y la justicia hace de cuenta que es imparcial.

Traficantes se hacen pasar por ciudadanos de bien y consumidores de drogas hacen de cuenta que no contribuyen con ese mercado del crimen.

Padres que hacen de cuenta que no saben que sus hijos usan drogas, que se prostituyen, que se están matando poco a poco e hijos que hacen de cuenta que no saben que sus padres saben.

Corruptos se hacen pasar por idealistas y terroristas hacen de cuenta que son justicieros.

Y la mayoría de la población hace de cuenta que todo está bien.

Pero una cosa es segura:

No podemos hacer de cuenta cuando nos miramos en el espejo de la propia conciencia.

Podemos inclusive encontrar disculpas para explicar nuestros haz-de-cuenta, pero no los justificamos.

Es importante resaltar, sin embargo, que esa representación de cada día, ese haz-de-cuenta causa perjuicios para aquellos que echan mano de este tipo de comportamiento.

La persona que actúa así termina confundiéndose a sí misma y cayendo en un vacío, pues ni ella misma sabe de hecho quien es y acaba traicionándose en algún momento.

Y esto es extremadamente extenuante y desgastante.

Raras personas son realmente auténticas. Por eso se destacan en los ambientes en que se mueven.

Son aquellas que no representan, apenas son lo que son, sin hacer de cuenta. Son profesionales éticos y competentes, amigos leales, padres celosos en la educación de sus hijos, políticos honestos, religiosos fieles a las enseñanzas que imparten. Son, en fin, personas no complicadas, de actitudes simples, pero coherentes y, sobre todo, fieles consigo mismas.

La persona que vive de apariencias o finge ser quien no es, corre serios riesgos de caer en la depresión. Esto es perfectamente comprensible por la batalla que traba consigo misma y el desgaste para mantener una realidad falsa.

Si es fácil engañar a los demás, es imposible engañar a la propia conciencia. Por todas esas razones, vale la pena ser quien se es, aunque eso no le agrade a los demás.


FRASE PARA ACOMPAÑARTE EN LA SEMANA:
"Cambiemos nuestro pensamiento
y el mundo a nuestro alrededor
también cambiará"
(Richard Bach)

Hablándome en voz alta

A pesar de que se duermen mis sentidos por rutina.
A pesar de esta apatía que bosteza enmohecida.
A pesar de muchas broncas que quedaron escondidas.
A pesar de mis fracasos, mis pecados, mis caídas.
A pesar ya de ilusiones que están por siempre dormidas,
y de fantasmas internos prendidos de mis pupilas.

‘, ‘A pesar de que me invento muchas veces la sonrisa.
A pesar de que me trague mis verdades, mis mentiras.
A pesar de mis defectos, de mi cólera, de mi ira,
de mis eternos miedos que desde mi alma silban,
y que viva disfrazando mis pequeñas cobardías.
A pesar de mi pasado que me espía a escondidas.
A pesar de mis angustias que rasguñan mis costillas.
A pesar de mi energía que se agota, se termina,
y del paso de los años, de mis luchas, mis heridas.
A pesar de todo eso…
¡sigo apostando a la vida!.


Una frase para acompañarte en la semana
"Actúa espontáneamente, como un niño.
Abandónate absolutamente al momento
y verás que cada día se abren nuevas cosas, nueva luz, nuevas percepciones.
Y esas percepciones te irán cambiando"
(Osho)